PRANAMA

ORACIÓN PARA GLORIFICAR

A SRI GURUDEVA

vandaru-jana-mandara-krsna karnamrta priyam
dayardra-hrdayam-gadha radha-tattva-nivedakam
gaura-prema-pradipena loka-kalyana karakam
srila sridhara-devasya sisyavaryam gunojjvalam
vandamahe gurum bhaktya sri bhagavata bhusanam

Traducción

Ofrezco mis profundas reverencias a mi amoroso Maestro Espiritual, Paramahamsa Thakura Sri Srila Badrinarayana Bhagavata Bhusana Guru, quien es el mejor y más prominente discípulo de su Maestro Espiritual, Paramahamsa Thakura Srila Sridhara Deva Goswami Maharaja.

El está brillantemente adornado con todas las divinas cualidades de su Maestro Espiritual.
Srila Badrinarayana Bhagavata Bhusana Guru, nuestro Divino Maestro, siempre está rodeado por sus muy queridos e íntimos discípulos, quienes le glorifican constantemente.

El es como un árbol que complace todos los deseos con las más asombrosas concepciones acerca del Señor Supremo Original, las cuales son vivificantes néctar para los oídos.

El es muy compasivo con las almas caídas y perdidas de este mundo, y su corazón está profundamente iluminado con el divino servicio al Dulce Absoluto, el cual distribuye magnánimamente al mundo entero.

El está lleno de amor por Dios, la luz divina a través de la cual trabaja desinteresadamente para el más elevado beneficio de la humanidad.





Dulce Pasatiempo de Nimai


Las Glorias Divinas De Nimai

Nimai se relacionaba fácilmente con toda clase de personas, como grandes profesionales, tejedores, lecheros, comerciantes y obreros. Solía ir a la casa de los lecheros y bromeaba con ellos mientras bebía leche, comía cuajada y crema. Iba donde los vendedores de perfumes y les pedía algunas esencias. Ellos se complacían en darle las mejores, aquellas que no se evaporan fácilmente. Los prestamistas le otorgaban crédito ilimitado.

El hombre que hacía guirnaldas, el vendedor de especias dulces, y el de caracolas, también le ofrecían un crédito excelente. Sin embargo, el favorito de Nimai era un vendedor de vegetales muy pobre que ganaba su escaso sustento vendiendo las hojas y la corteza del banano, así como algunos otros vegetales.


También era muy buen devoto, y su fe en el Señor era muy fuerte. Nimai solía importunarle expresando sorpresa por el hecho de que tuviese tantas carencias a pesar de adorar a Laksmi y a Narayana, las Deidades de la opulencia y la majestad.

Sridhara, el vendedor de vegetales, contestaba:
"Los devotos no desean riquezas sino devoción exclusiva hacia el Señor". Nimai replicaba que Sridhara había escondido su tesoro y quería pasar por pobre para engañar a todos, "pero si él no me da parte de su tesoro, le voy a desenmascarar".

Sridhara sentía que era incorrecto seguir discutiendo con Nimai y libremente le daba todo lo que pedía. Aun así, Nimai no quedaba satisfecho y no dejaba de importunar a Sridhara, sino que inquiría: "Sridhara, ¿quién soy Yo?" Sridhara contestaba:
"Eres un Brahmana y por tanto eres parte del Supremo Señor Visnu". Nimai decía: "¡No Sridhara! ¡Soy un pastor de vacas! ¡También soy el padre del Ganges que tú adoras!" Escandalizado, Sridhara exclamaba en alta voz: "¡Sri Visnu! ¡Sri Visnu! ¡Sri Visnu!" Y luego decía: "¡Oh Nimai! ¿Acaso no sientes respeto por el sagrado Ganges? A medida que su edad avanza, los hombres se vuelven más sobrios, pero Tú te vuelves cada vez más revoltoso".

(Sri Caitanya Lilamrta)